Cuando alguien presencia una crisis epiléptica por primera vez, los nervios y el impacto emocional son inevitables. Sin embargo, lo que ese testigo recuerda en esos primeros minutos es extremadamente valioso para los médicos. Un estudio reciente realizado por la Universidad de Liverpool ha puesto sobre la mesa una realidad crítica: los recuerdos de los testigos no solo son limitados, sino que se desvanecen rápidamente.

El problema: La memoria nos engaña

Persona con epilepsia siendo atendidaEl estudio, dirigido por el neuropsicólogo Adam J. Noble, revela que incluso los testigos que se sienten muy seguros de lo que vieron pueden estar equivocados.

Aquí algunos hallazgos clave:

  • La precisión cae con el tiempo: Inmediatamente después de ver una crisis, los testigos aciertan el 63% de los detalles. A las siete semanas (un tiempo de espera común para una cita con el especialista en el Reino Unido), la precisión baja al 50%.
  • Confianza ≠ Realidad: Que un familiar esté «completamente seguro» de lo que vio no significa que sea exacto. El cerebro suele rellenar huecos de memoria de forma inconsciente.
  • Lo sutil se olvida: Es fácil recordar las sacudidas fuertes, pero detalles vitales para el diagnóstico —como si los ojos estaban abiertos o cerrados, o hacia dónde giró la cabeza— se olvidan casi al instante.

¿Por qué es tan importante un relato preciso?

Diferenciar una crisis epiléptica de otros eventos (como desmayos o crisis no epilépticas de origen funcional o disociativo) es un reto incluso para los neurólogos. Como el médico no suele estar presente durante la crisis, depende totalmente de los ojos de quienes estaban allí.

Un diagnóstico incorrecto o tardío tiene consecuencias reales: desde la pérdida del carné de conducir hasta limitaciones laborales o el inicio de una medicación innecesaria.

La solución: El «cuestionario» inmediato

El equipo del Dr. Noble propone un cambio que podría salvar diagnósticos de la epilepsia: que el personal de ambulancias o que asista en los primeros auxilios realicen un cuestionario sistemático en el lugar de los hechos.

El uso de una lista de verificación estandarizada de apenas 4 minutos mejora la memoria del testigo hasta en un 10% y crea un registro duradero para la posterior evaluación del especialista.

Persona sufriendo una crisis epilépticaConsejos para familiares y testigos de una crisis epiléptica

Si te encuentras en una situación donde alguien sufre una posible crisis, tu ayuda es vital para su tratamiento futuro:

  1. Anota los detalles cuanto antes: No esperes a la cita médica. Escribe en tu móvil o en un papel qué pasó exactamente (¿cómo empezaron los movimientos?, ¿cuánto duró?, ¿hubo rigidez?).
  2. Graba si es posible: Un vídeo de pocos segundos vale más que mil palabras para un neurólogo
  3. Fíjate en los ojos y la cabeza: Observa si los ojos están abiertos, hacia dónde mira la persona y si el movimiento empezó en una parte específica del cuerpo.
  4. No confíes solo en tu memoria: El estrés del momento hace que olvidemos detalles té Escribirlo de inmediato reduce la vulnerabilidad a la información errónea.

En resumen: La rapidez en la evaluación no solo se trata de recibir atención médica, sino de capturar la información cuando aún está fresca. Un buen diagnóstico empieza por un testigo bien informado.

Pasos para actuar ante una crisis epiléptica

Para saber más:

Noble AJ, et al. How accurate are witnesses of first suspected seizures in recalling semiology at clinically relevant timepoints? A UK experimental study with a pilot intervention. Epilepsia. 2025 Sep 6. doi: 10.1111/epi.18624 Epub ahead of print. PMID: 40913485.