Cuando hablamos de los nuevos tratamientos para la epilepsia, desde fármacos innovadores hasta dispositivos de neuroestimulación, rara vez pensamos en lo que ocurre “entre bastidores”: la relación financiera entre las empresas farmacéuticas y los neurólogos que lideran las investigaciones.
Un estudio reciente publicado en la revista Neurology Clinical Practice ha analizado cómo se mueve el dinero en este sector en los EEUU entre 2015 y 2023, y los resultados nos dejan algunas reflexiones importantes sobre la transparencia y la ética en el cuidado del paciente.
La Ley «Sunshine»: Buscando un poco de sol
En 2010 se aprobó en EE. UU. la Ley Sunshine, diseñada para que cualquier «transferencia de valor» (dinero, comidas, viajes o becas de investigación) de una empresa a un médico fuera pública. El objetivo era claro: que los pacientes supieran si las decisiones de sus médicos podían estar influenciadas por intereses económicos.
Sin embargo, el estudio revela que hay un «punto ciego» que está creciendo.
El gran «agujero» de los 2.800 millones de dólares

El informe destaca que, en un periodo de 9 años, se movieron más de 2.800 millones de dólares en pagos para investigación neurológica. Lo curioso es lo siguiente:
- El 78.6% de ese dinero fue a parar a entidades «no cubiertas» por la ley de transparencia total (como institutos de investigación independientes o clínicas privadas que no son hospitales universitarios).
- ¿Por qué importa esto? Porque en estos centros la ley solo obliga a declarar el monto total, sin detallar exactamente en qué se gasta o cuánto recibe cada médico individualmente. Esto crea una falta de visibilidad sobre cómo se utiliza realmente ese dinero.
¿Qué tiene que ver esto con la epilepsia?
Si eres paciente o familiar, esto te interesa directamente. El estudio identificó cuáles son los productos y empresas que más dinero mueven en estos pagos a neurólogos:
- Tratamientos para la Esclerosis Múltiple: Siguen siendo los que más inversión reciben.
- Dispositivos Estimulación del Nervio Vago: La terapia de Estimulación del Nervio Vago (muy común en casos de epilepsia refractaria) y la empresa LivaNova figuran entre los mayores emisores de pagos generales a neurólogos.
- Medicamentos para crisis: Los fármacos antiepilépticos y los tratamientos para la migraña también representan una parte sustancial de la inversión.
Dato curioso: Aunque el pago promedio a los médicos ha bajado, los pagos «máximos» han subido astronómicamente. Esto sugiere que el dinero (y posiblemente la influencia) se está concentrando en un grupo cada vez más pequeño de neurólogos líderes de opinión.
¿Deberíamos preocuparnos?
No necesariamente. La colaboración entre la industria y los médicos es fundamental para que existan mejores medicamentos y tecnologías. Sin la inversión privada, no tendríamos los avances que hoy salvan vidas.
Desgraciadamente, en España, a diferencia de EE. UU no existe una única base de datos pública y centralizada (como el Open Payments del gobierno estadounidense) donde puedas buscar el nombre de un médico y ver todos sus ingresos de golpe.
Sin embargo, la información es pública gracias al Sistema de Autorregulación de Farmaindustria ….creado por la industria misma…..
La transparencia es el derecho de nuestros pacientes. Saber que existen estas relaciones nos permite ser más críticos y proactivos:
- Pregunta a tu neurólogo: No tengas miedo de consultar si tiene vínculos con la empresa del fármaco o dispositivo que te está recomendando.
- Busca segundas opiniones: Especialmente si el tratamiento propuesto es de alto costo o muy específico.
En el camino hacia el control de las crisis, la confianza entre médico y paciente es el fármaco más valioso. Y esa confianza se construye con luz, no con sombras.
Para saber más:
Garman, T. S., et al. (2026). «Trends in Industry-Sponsored Research Payments and General Payments to Neurologists: Open Payments Program 2015-2023.» Neurol Clin Pract 16(2): e200595.
