El electroencefalograma (EEG) es una de las pruebas más específicas en el diagnóstico de epilepsia. Sin embargo, los estudios epidemiológicos han establecido que estas anomalías también ocurren en el EEG de personas sin epilepsia y, por tanto, libres de crisis. Las tasas reportadas de actividad epileptiforme en poblaciones no epilépticas y libres de convulsiones varían enormemente, llegando a ser tan bajas como el 0,1 % y tan altas como el 12,7 %, por lo que se desconoce la verdadera prevalencia. 

Una reciente revisión sistemática publicada en la revista Epilepsia ha tratado de estimar la prevalencia general de actividad epileptiforme en el EEG de personas sin antecedentes de crisis epilépticas.

En su búsqueda bibliográfica se concentraron en 53 estudios que cumplieron sus criterios de inclusión, con un total de 73.990 personas. La prevalencia de actividad eileptiforme en personas sin epilepsia se estimó en un 1,74 %. Debido al riesgo de sesgo en la literatura, especialmente el relacionado con la selección de participantes, los autores piensan que esta cifra es realmente una sobreestimación de la verdadera prevalencia. La prevalencia de anomalías epileptiformes (AE) fue mayor en niños (2,45 %) y ancianos (5,96 %) en comparación con otros adultos (0,93 %). Los informes del desarrollo de epilepsia tras un EEG con AE fueron muy raros pero las anomalías posteriores en el EEG de seguimiento fueron de hasta el 50%. 

Esta selección de estudios viene sesgado por un exceso de representación masculina en los estudios incluidos que también presentaban una marcada heterogeneidad sustancial entre los distintos estudios.

Además, hay que considerar que la interpretación del EEG puede ser más subjetiva de lo que uno esperaría en una prueba diagnóstica, dependiendo enormemente de la calidad de adquisición del trazado y de la experiencia del profesional que lo interpreta. Es por ello, que los errores diagnósticos en epilepsia no son infrecuentes. En concreto, el más serio es el de considerar epileptiforme a variantes de la normalidad en el EEG lo que conduce a un diagnóstico erróneo con las consecuencias que esto acarrea. De hecho, la combinación de síntomas vagos e inespecíficos con anomalías equívocas en el EEG es una causa relativamente común de diagnósticos inapropiados de epilepsia.

Sin embargo, nuestras estimaciones proporcionan datos de referencia para futuros estudios que examinan AE en poblaciones clínicas, en particular en poblaciones con alteraciones conductuales y psiquiátricas.

Para saber más:

Aschner A, Kowal C, Arski O, Crispo JAG, Farhat N, Donner E. Prevalence of epileptiform electroencephalographic abnormalities in people without a history of seizures: A systematic review and meta-analysis. Epilepsia. 2023 Dec 15. doi: 10.1111/epi.17864. Epub ahead of print. PMID: 38101821.

Selim R Benbadis (2010) The tragedy of over-read EEGs and wrong diagnoses of epilepsy, Expert Review of Neurotherapeutics, 10:3, 343-346.