Para las mujeres que conviven con la epilepsia, la elección de un método anticonceptivo no es solo cuestión de preferencia; es una decisión médica estratégica. ¿Por qué? Porque existe una «conversación» constante entre los medicamentos para las crisis y las hormonas anticonceptivas que puede afectar la eficacia de ambos.
Aquí te explicamos los puntos clave para que estés informada y puedas consultar adecuadamente con tu neurólogo y ginecólogo.
- El «juego de fuerzas» entre medicamentos
Algunos medicamentos anticrisis (MACs) son conocidos como inductores enzimáticos. Esto significa que aceleran el metabolismo en el hígado, haciendo que el cuerpo elimine las hormonas de la pastilla anticonceptiva mucho más rápido de lo normal. Esto hace que la protección contra el embarazo disminuye drásticamente.
- Culpables comunes: Medicamentos clásicos como la carbamazepina o el fenobarbital, y algunos más modernos como el topiramato (en dosis altas) o la oxcarbazepina.
- Los «seguros»: Medicamentos como el levetiracetam o la lacosamida no suelen interferir con los anticonceptivos.
- El caso especial de la Lamotrigina
Si tomas lamotrigina, debes prestar mucha atención. Los anticonceptivos combinados (que contienen estrógenos) pueden reducir los niveles de este medicamento en tu sangre hasta a la mitad.
- Consecuencia: Al bajar el nivel del medicamento, pueden reaparecer las crisis.
- El efecto rebote: Durante la «semana de descanso» de la pastilla, los niveles de lamotrigina pueden subir de golpe, provocando efectos secundarios.
- ¿Cuáles son los métodos más fiables?
Si buscas la máxima tranquilidad, los expertos coinciden en que los Dispositivos Intrauterinos (DIU), ya sean de cobre o de levonorgestrel, son la mejor opción.
- ¿Por qué? Actúan de forma local y su eficacia no se ve alterada por los medicamentos para la epilepsia.
- Otras opciones: Los inyectables suelen mantener su eficacia, mientras que los implantes podrían perder fuerza si tomas fármacos inductores.
- Una realidad que debemos cambiar
Casi el 50% de los embarazos en mujeres con epilepsia no son planificados. Esto ocurre muchas veces por la falta de información sobre estas interacciones. La planificación es vital, especialmente porque algunos medicamentos para las crisis requieren ajustes antes de buscar un bebé para proteger la salud de ambos.
Regla de oro: No esperes a tener una vida sexual activa para preguntar. La asesoría debe empezar temprano y revisarse cada vez que cambies de medicación.
Para saber más:
Tettenborn, B., et al. (2026). «Women with epilepsy: Evidence-based counseling across the lifespan.» Epilepsia.
