Si tienes epilepsia y estás planeando un embarazo (o ya estás embarazada), es normal tener dudas. ¿Serán seguras mis medicinas? ¿Tendré más crisis? Un estudio reciente y muy importante, llamado MONEAD, ha arrojado luz sobre estas preguntas analizando cómo se deben ajustar las dosis de medicación para mantener a la madre y al bebé seguros.

Aquí te resumimos los hallazgos más útiles y tranquilizadores:

1. Es posible mantener las crisis bajo control

Epilepsia y embarazoEl dato más alentador del estudio es que no hubo diferencias en la estabilidad de las crisis entre las mujeres embarazadas y las no embarazadas.

  • ¿Qué significa esto? Que con el seguimiento médico adecuado y los ajustes de dosis correctos, el embarazo no implica necesariamente un empeoramiento de la epilepsia.

2. Es normal (y necesario) subir la dosis durante el embarazo

Medicación contra la epilepsia en el embarazoDurante la gestación, el cuerpo de la mujer cambia y procesa los medicamentos mucho más rápido. Para evitar que los niveles de fármaco en sangre bajen demasiado (lo que podría provocar una crisis), los médicos suelen aumentar la dosis.

  • Lamotrigina: El 87% de las mujeres necesitaron al menos un aumento de dosis. Los aumentos suelen ser más «agresivos» (de 100 mg en 100 mg) para seguir el ritmo del metabolismo del cuerpo.
  • Levetiracetam: El 56% de las mujeres necesitaron un aumento.
  • Otros fármacos: Medicamentos como la Oxcarbazepina también requirieron aumentos, mientras que la Carbamazepina se mantuvo más estable.

Nota: Algunos medicamentos con mayores riesgos (como el valproato o topiramato) se redujeron intencionalmente para proteger al bebé, siempre bajo criterio médico.

3. El plan para después del parto

La epilepsia no es una barrera para ser madre

Justo después de dar a luz, el cuerpo vuelve a su estado normal rápidamente.

  • Ajuste rápido: La mayoría de las dosis se reducen en los primeros días tras el parto para evitar efectos tóxicos (especialmente con la Lamotrigina).
  • Protección extra: Sin embargo, a las 6 semanas posparto, muchas mujeres se mantuvieron con una dosis un poco más alta que la que tenían antes del embarazo. ¿La razón? Contrarrestar el riesgo de crisis provocado por la falta de sueño típica de la maternidad.

4. Buenas noticias sobre el desarrollo del bebé

El estudio evaluó a los niños nacidos de estas madres hasta los 6 años de edad y los resultados fueron muy positivos.

  • No hubo diferencias en el desarrollo verbal entre los niños expuestos a Lamotrigina o Levetiracetam y los hijos de mujeres sanas sin epilepsia.
  • Esto refuerza que estos dos medicamentos son opciones seguras para el neurodesarrollo del niño cuando se manejan correctamente.

Conclusión para pacientes

La epilepsia no es una barrera para ser madre. La clave está en la planificación y en entender que tu medicación probablemente cambiará: subirá durante el embarazo para protegerte a ti y bajará después del parto.

Recuerda: Nunca hagas cambios en tu medicación por tu cuenta. Estos ajustes deben ser precisos y supervisados por tu neurólogo.

Para saber más: 

Pennell, P. B., et al. (2026). «Antiseizure Medication Dosing Strategy During Pregnancy and Early Postpartum in Women With Epilepsy in MONEAD.» Neurology 106(2): e214483.