A pesar de todos los nuevos desarrollos tecnológicos, el EEG sigue siendo la prueba diagnóstica más específica y fundamental para apoyar el diagnóstico de la epilepsia, especialmente después de la primera crisis no provocada. Según la normativa actual de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE), ya no siempre se necesitan dos crisis para diagnosticar epilepsia: si los estudios, como el EEG, muestran señales claras de predisposición a nuevas crisis, el diagnóstico puede establecerse antes. En concreto, los médicos pueden diagnosticar la epilepsia después de la primera convulsión no provocada si los datos paraclínicos  como el EEG indican una predisposición duradera a crisis no provocadas con un riesgo comparable a aquellos que han tenido dos crisis no provocadas, utilizando un nivel del 60% durante 10 años.

Electroencefalograma para el diagnostico de la epilepsiaUn reciente metaanálisis publicado en la revista Epilepsia y realizado por una comisión específica de la ILAE revisó cómo el EEG ayuda a predecir el riesgo de que una persona tenga otra crisis. En los niños, la probabilidad posterior a la prueba de recurrencia de convulsiones con la presencia de actividad epileptiforme fue del 68 %, cumpliendo los criterios actuales de ILAE para el diagnóstico de epilepsia después de una primera crisis, comúnmente epilepsia infantil autolimitada con picos centrotemporales, mientras que en adultos la probabilidad posterior a la prueba de recurrencia de crisis fue del 48 %. 

Es importante destacar que la duración del seguimiento en la mayoría de los estudios incluidos fue mucho más corta que el período de 10 años especificado en la definición de ILAE, incluso si la recurrencia de la crisis alcanza una meseta con el tiempo. Además, el riesgo de recurrencia de crisis disminuye rápidamente con el tiempo, cayendo rápidamente con el aumento de la duración de la libertad de convulsiones, y está por debajo del umbral del 60% dentro de 3-12 semanas, independientemente del síndrome de epilepsia subyacente.

Prueba EGG para un diagnostico de epilepsiaSin embargo, se insiste en que el EEG no es una prueba absoluta, pues hay muchos factores que influyen: el momento en que se realiza tras la crisis, la duración del registro, si se hace en vigilia o durante el sueño, e incluso si el paciente ya está bajo tratamiento. Además, la interpretación del EEG requiere mucha precaución: existen patrones normales o artefactos que pueden confundirse con actividad epiléptica si no son analizados por profesionales expertos, lo que puede llevar a sobrediagnósticos y tratamientos innecesarios.

En conclusión, el EEG es de gran ayuda para el diagnóstico y pronóstico de la epilepsia tras una primera crisis, pero su valor depende tanto de la calidad de la prueba como, sobre todo, de la capacidad y experiencia de quien la interpreta.

Para saber más:

Baykan B, et al. Presence of interictal epileptiform EEG discharges implies increased risk of recurrence after the first unprovoked seizure: Report of the International League Against Epilepsy and International Federation of Clinical Neurophysiology. Epilepsia. 2025; 00: 1–17. https://doi.org/10.1111/epi.18591